Stella Memoria
La Carta Mosaico
Cómo cuidamos los recuerdos que compartes
Una vida es demasiado rica para ser contada por una sola voz. Por eso, cada página de recuerdo de Stella Memoria puede convertirse en un retrato compuesto por muchas piezas, cada una escrita por alguien que conoció a esa persona: una hermana, un vecino, un viejo amigo del ejército. Para que puedas confiarnos algo tan preciado como un recuerdo, estas son nuestras promesas.
1. Tus palabras son tuyas.
Nunca reescribiremos, acortaremos ni «mejoraremos» lo que escribes. Tu recuerdo aparecerá exactamente como lo entregaste, con tu propia voz, o no aparecerá en absoluto. Ningún editor —por muy bienintencionado que sea— puede entender tu historia mejor que tú.
2. La familia cuida del mosaico.
La familia que crea la página de recuerdo elige qué piezas incluir, del mismo modo que tú elegirías qué fotografías enmarcar. Pueden rechazar una pieza, pero nunca modificarla. Si una pieza no se incluye, siempre seguirá perteneciendo a la persona que la escribió.
3. El retrato permanece abierto.
Los recuerdos cambian con el tiempo, y también las historias que estamos preparados para contar. Una pieza no incluida hoy puede encontrar su lugar en un año, o en diez. Un recuerdo de Stella Memoria sigue creciendo mientras la gente lo recuerde.
4. Protegemos a todo el mundo.
Sometemos cada contribución a unas pocas reglas sencillas: no atacar a los vivos, no revelar detalles privados sobre otros, ningún tipo de odio. Ese es el único juicio que emitiremos sobre un recuerdo.
Creamos Stella Memoria porque creemos que ninguna persona por sí sola —ni un editor, ni un artista, ni siquiera la familia— puede abarcar la totalidad de la historia de alguien. Un retrato debe seguir siendo un mosaico: muchas manos, muchas voices, una persona recordada con cariño.
Un lugar donde guardarlo
Stella Memoria es una página en memoria de alguien a quien quisiste — sus fotos, su historia y lo que otros recuerdan de él, en un mismo lugar. La escribes poco a poco, y se queda en línea.